Brasil: Violencia contra Mujeres en los Esports y Videojuegos

Brasil.– 10 de Marzo de 2026 – www.zonadeazar.com  En 2021, a partir de una encuesta realizada a través de Formularios de Google y compartida en Twitter (actualmente X), se creó un documento que abordaba un problema urgente: la violencia contra las mujeres en los esports y los videojuegos.

Se recopilaron 157 respuestas en tan solo siete días, fruto de escuchar directamente a la comunidad.

La lectura del documento revela algo importante: se basa en las experiencias reales de quienes viven diariamente en el entorno de los videojuegos. Aunque la muestra es limitada, las cifras y los relatos muestran un patrón preocupante.

Algunos datos son especialmente llamativos: según el gráfico de perfil de género (p. 5), el 71 % de las personas encuestadas son mujeres. En cuanto al rango de edad (p. 6), el 81 % tiene entre 12 y 17 años. Y la estadística más alarmante: el 93,6 % afirma haber sufrido o presenciado algún tipo de violencia mientras jugaba (p. 8).

Hablamos principalmente de adolescentes.

Los relatos de las páginas 9 y 10 son duros y reveladores. Acoso sexual, amenazas, acecho, descalificación técnica por el simple hecho de ser mujer, ataques de voz y mensajes de texto, exposición indebida y, en algunos casos, violencia perpetrada incluso por entrenadores.

Esto desmonta la narrativa de que el problema reside únicamente en el “chat tóxico” o en el anonimato de los partidos públicos. También se manifiesta en equipos y entornos competitivos.

El documento acierta al proponer campañas educativas, fortalecer los canales de denuncia, ampliar la investigación y estrechar vínculos con las autoridades públicas (p. 12). Estos son pasos importantes.

Pero, desde una perspectiva más estructural, puede avanzar en tres áreas fundamentales.

Primero, estructurar mecanismos concretos de rendición de cuentas. No basta con recomendar buenas prácticas. Es necesario definir consecuencias claras, con códigos de conducta formales, procedimientos de investigación y sanciones proporcionales.

Segundo, crear protocolos estandarizados para organizaciones, equipos y campeonatos. No puede depender de la sensibilidad individual de cada entrenador. Si el sector busca profesionalización, necesita establecer un estándar institucional mínimo de integridad.

Tercero, definir métricas de seguimiento y transparencia. ¿Cuántas denuncias se presentaron? ¿Cuántas se investigaron? ¿Qué medidas se adoptaron?

Sin indicadores, no existe una política consistente. La transparencia es un instrumento de credibilidad.

Brasil es uno de los mercados de esports más grandes del mundo y cuenta con una base significativa de jugadoras. Si queremos un ecosistema maduro, sostenible y socialmente legítimo, debemos reconocer que la diversidad y la inclusión no son solo temas de comunicación.

Son cuestiones estructurales.

El documento tiene limitaciones, pero constituye un punto de partida. Cumple una función esencial: transformar las experiencias individuales en datos colectivos.

Ahora, el siguiente paso es transformar esos datos en políticas, protocolos y responsabilidades claras.

Ver enlace gráfico  de Carlos Gama

Editó: @_fonta zonadeazar.com

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