SBC Summit: Pini Yakuel Presenta “Positionless Marketing”
Portugal.- 6 de Octubre de 2026 www.zonadeazar.com En el marco de SBC Summit Lisboa 2026, Optimove reunió a referentes de la industria en un desayuno especial donde Pini Yakuel, Founder & CEO de la compañía, compartió una mirada personal y provocadora sobre inteligencia artificial, especialización, creatividad y el futuro del trabajo.
El encuentro, organizado por Optimove durante la SBC Summit, celebrada del 29 de septiembre al 1 de octubre en la Feira Internacional de Lisboa (FIL) y MEO Arena, fue el escenario elegido por Yakuel para presentar las ideas centrales de su nuevo libro y reflexionar sobre una pregunta que atraviesa hoy a todas las industrias: ¿qué sucede con el talento humano cuando la inteligencia artificial permite que una sola persona pueda hacer cada vez más cosas?

Lejos de plantear a la IA únicamente como una amenaza para determinados puestos o profesiones, el Founder & CEO de Optimove propuso mirar el fenómeno desde otro lugar: como una oportunidad para recuperar la versatilidad que la creciente especialización del trabajo fue dejando atrás.

Del básquet a la empresa: el nacimiento de una idea
Yakuel contó que una de las primeras piezas del rompecabezas apareció mientras miraba las Finales de la NBA de 2020. Después de años alejado del básquet, se encontró frente a un juego que había cambiado radicalmente.
Los jugadores ya no estaban limitados a una única función: hombres altos lanzaban triples, otros distribuían el balón como bases y las posiciones tradicionales se habían vuelto mucho más fluidas. Era, explicó, el fenómeno del “positionless basketball”.
Poco después, una situación dentro de Optimove le hizo conectar aquella transformación deportiva con el mundo empresarial. Un cliente se había quejado de que para avanzar con una integración necesitaba hablar con varias personas diferentes, cada una especializada en una pequeña parte del proceso y sin una visión completa del proyecto.
La pregunta comenzó entonces a tomar forma: ¿hasta qué punto la especialización, necesaria para escalar, termina generando también lentitud, fragmentación y distancia?

“Rosh Gadol”: pensar más allá de lo que nos piden
Para explicar la alternativa, Yakuel recurrió a un concepto de la cultura israelí: “Rosh Gadol”, literalmente “cabeza grande”.
No se refiere al ego, aclaró, sino a la capacidad de pensar más allá de la tarea asignada. Si a alguien se le pide resolver A y B y descubre que también hacen falta C y D, no espera una nueva instrucción: entiende el panorama completo y actúa.
Esa misma lógica, explicó, está presente en los primeros años de una startup. Cuando fundó Optimove, él mismo era CEO, vendedor, programador y hasta diseñador del sitio web. Los primeros integrantes del equipo también cumplían múltiples funciones.
Para Yakuel, allí reside parte de la velocidad característica de una startup: menos traspasos, menos esperas y personas capaces de abarcar una porción mayor del problema.
El precio de escalar
Pero crecer exige otras reglas.
Yakuel recordó su etapa en Estados Unidos y cómo esa experiencia le permitió comprender la lógica de las organizaciones de gran escala. A medida que un sistema crece, explicó, disminuye su tolerancia al error. Como respuesta, el trabajo se divide en tareas cada vez más específicas y aparecen especialistas capaces de ejecutarlas con mayor precisión.
El resultado es más calidad y capacidad de escala, pero existe una contrapartida.
Al regresar a Israel hacia 2019-2020, después de haber hecho crecer significativamente Optimove, Yakuel comenzó a sentir que algo se había perdido. La compañía atravesaba un período complejo, con menor crecimiento y mayor churn, mientras él percibía que se había distanciado de los clientes, de los empleados y del propio servicio.
Había construido una máquina eficiente, pero también había perdido contacto con ella.
De la línea de montaje al “artesano” de la era de la IA
Para explicar esa evolución, Yakuel retrocedió aún más en el tiempo y recordó las clases de ingeniería que dictaba en la Universidad de Tel Aviv.
Antes de la Revolución Industrial, señaló, un artesano podía dominar prácticamente todo el proceso de fabricación de un producto. Un zapatero elegía el cuero, lo cortaba, cosía, ajustaba y reparaba. La producción industrial permitió fabricar a una escala y un costo impensables bajo aquel modelo, pero lo hizo dividiendo el proceso entre trabajadores especializados.
Y es justamente allí donde, según Yakuel, la inteligencia artificial puede provocar un giro inesperado.
Con herramientas de IA generativa, contó, él mismo comenzó a realizar tareas que antes delegaba: consultar cuestiones legales antes de acudir a un abogado, escribir materiales sin depender necesariamente de un copywriter o abordar áreas que antes quedaban fuera de su especialidad.
La tecnología estaba ampliando su rango de acción.
“Si una herramienta como esta reduce la fricción para una persona, ¿qué puede hacer por un equipo?”, fue una de las preguntas que marcaron su reflexión.
¿Y si la IA no nos reemplaza, sino que amplía lo que podemos hacer?
Frente al temor de que la inteligencia artificial elimine profesiones y sustituya capacidades humanas, Yakuel planteó durante el desayuno una lectura diferente.
La IA podría permitir que los trabajadores del conocimiento dejen de funcionar como piezas especializadas dentro de una gran línea de montaje y vuelvan a convertirse, de alguna manera, en “artesanos” capaces de comprender, crear y ejecutar una mayor parte del proceso.
Desde esta perspectiva, el desafío no estaría necesariamente en el talento de las personas, sino en estructuras empresariales construidas durante décadas alrededor de una especialización extrema.
Y esa idea ya está teniendo consecuencias concretas dentro de Optimove.
Yakuel explicó que la compañía decidió recientemente unir sus organizaciones de Producto e Ingeniería en una nueva estructura basada en “programs”, donde sus integrantes son concebidos ante todo como builders.
Esto implica romper algunas de las fronteras tradicionales entre funciones: un diseñador puede involucrarse en código y llevar trabajo a producción, mientras que un ingeniero debe comprender el producto, interactuar con clientes y ser capaz de participar en definiciones que antes podían considerarse exclusivas de otras áreas.
Una visión optimista sobre el futuro del trabajo
La charla cerró con una pregunta que sintetizó el espíritu de la presentación de Pini Yakuel:
“What if AI doesn’t push us away from our humanity, but back towards it?”
Para el Founder & CEO de Optimove, la inteligencia artificial podría abrir la puerta no sólo a una mayor productividad, sino también a recuperar creatividad, autonomía y una visión más completa del trabajo.
Una transformación que, según su planteo durante el desayuno de Optimove en SBC Summit Lisboa 2026, podría llevarnos paradójicamente hacia adelante recuperando algo que parecía haber quedado atrás: la capacidad de volver a ser artesanos.

Fuente: Zona de Azar – Cobertura Especial desde SBC Summit Lisboa 2026.
Editó: @MaiaDigital www.zonadeazar.com


